Opiniones de clientes
Experiencias de trabajadores y empresarios de Cantabria que han revisado sus documentos de extinción con nosotros.
"Llevaba tres partidas que no cuadraban con mis nóminas. La revisión fue minuciosa; el informe escrito me sirvió para negociar con recursos humanos sin ir a juicio. Me hubiera gustado que la cita fuera un poco más tarde, pero el contenido valió la pena."
"Me explicaron la diferencia entre despido objetivo e improcedente con cifras claras. No todo fue favorable — reconocieron que mi caso tenía riesgos — pero preferí esa honestidad a promesas vacías."
"Al terminar un contrato temporal la empresa omitió parte de la paga extra. En cuarenta y cinco minutos identificaron el error y me orientaron sobre el SMAC."
"Tenía dudas sobre cómo afectaba el ERTE a mi prestación. Me prepararon un checklist para el SEPE y evité una denegación por documentación incompleta."
"Primera vez que despido a alguien desde mi pequeño negocio. Me ayudaron a entender qué debía incluir en el finiquito del empleado. Trato cercano y vocabulario comprensible."
Caso: finiquito con vacaciones mal calculadas
Cliente: Elena R., administrativa en Santander
Situación: Tras un despido objetivo, la empresa ofreció un finiquito con 4 días de vacaciones cuando Elena tenía derecho a 12 días pendientes según su convenio del metal.
Qué hicimos: Comparación de nóminas de los últimos 18 meses, cálculo del salario diario real y redacción de informe con diferencia de 847 €.
Resultado: Elena negoció directamente con recursos humanos usando nuestro informe. La empresa rectificó antes de acudir al SMAC. El proceso completo tomó dos semanas.
Caso: despido improcedente con dudas sobre indemnización
Cliente: Javier M., operario en Torrelavega
Situación: Carta de despido disciplinario que la empresa calificaba como procedente. Javier dudaba si impugnar.
Qué hicimos: Análisis de la carta, antecedentes disciplinarios y cálculo de indemnización en escenario improcedente (45 días por año) frente a finiquito mínimo.
Resultado: Javier decidió no impugnar tras conocer los riesgos probatorios, pero negoció una mejora del finiquito en 1.200 €. Valoró la transparencia sobre las limitaciones de su caso.